Por Pilar Maluje
Gerente de Experiencia LIMCHILE

En LIMCHILE entendemos que el compromiso ambiental no puede quedarse solo en declaraciones: debe traducirse en acciones concretas, medibles y sostenidas en el tiempo.
Nuestra operación diaria involucra a miles de personas, uniformes, implementos, insumos, equipos y servicios desplegados en distintas instalaciones. Por eso, uno de nuestros principales desafíos es avanzar hacia una gestión cada vez más responsable de esos recursos, reduciendo residuos, extendiendo su vida útil y generando nuevas oportunidades de valorización.
Un ejemplo concreto es ReUso Seguro LIMCHILE, nuestro programa de reutilización responsable de uniformes e implementos operacionales. La iniciativa busca evitar el descarte prematuro de recursos que aún se encuentran en buenas condiciones y darles una segunda vida mediante procesos de revisión, clasificación, trazabilidad y entrega a organizaciones aliadas. El programa contempla uniformes, textiles, zapatos de seguridad y otros implementos que puedan ser reutilizados o valorizados de manera segura y responsable.
Este programa nos ha permitido avanzar desde acciones aisladas hacia una gestión más estructurada y permanente. En coordinación con: Fundación Basura, Fundación Cristo Vive, Fundación trabajo para un Hermano, Fundación Emplea y Fundación Ronda hemos desarrollado iniciativas de reutilización de calzado de seguridad, transformando recursos que podrían haberse convertido en residuos en aportes con valor ambiental y social. Ese es precisamente el tipo de cambio que queremos seguir impulsando: observar nuestros propios procesos, identificar oportunidades y convertirlas en soluciones concretas.
A esta línea se suma nuestro Programa de Implementación de Puntos Limpios, una iniciativa que desarrollamos también junto a nuestros clientes. No se trata solo de instalar contenedores, sino de generar espacios de aprendizaje, activar a los equipos y fortalecer una cultura de reciclaje dentro de las organizaciones. El programa considera diagnóstico, instalación, capacitación, comunicación y seguimiento, y busca mejorar la gestión de residuos y aportar al cumplimiento de objetivos medio ambientales de nuestros clientes.
Ese trabajo colaborativo es especialmente relevante para nosotros, en sintonía con la conciencia ambiental de nuestros clientes, hemos desarrollado proyectos de restauración de árboles nativos, promoviendo especies como quillay, peumo y maitén y generando instancias para que nuestros clientes y sus equipos puedan vincularse directamente con acciones de recuperación del entorno. Así también, hemos implementado jardines ornamentales de muy bajo consumo hídrico, que además fomentan espacios de tranquilidad y reflexión, hermoseando espacios.
Todo esto se complementa con prácticas que ya forman parte de nuestra gestión ambiental: reciclaje de papel, pilas y plásticos; campañas internas de educación; uso de productos y equipos con criterios ambientales; reducción del 99% de residuos que llegaron a relleno sanitario, aumento de más del 5% de elementos de reciclaje y el cumplimiento de nuestras obligaciones mediante la declaración en la Ventanilla Única del Ministerio del Medio Ambiente.
El desafío hacia adelante es profundizar este camino. Necesitamos seguir midiendo mejor nuestros impactos, aumentar la trazabilidad de los recursos que recuperamos, ampliar las alianzas con organizaciones que puedan reutilizar o valorizar materiales y trabajar con más clientes en iniciativas que conecten nuestra operación con una gestión ambiental responsable.
También debemos seguir fortaleciendo la cultura interna. Porque ninguna estrategia ambiental funciona si no logra involucrar a las personas. Reciclar correctamente, reutilizar un uniforme, gestionar un residuo o plantar un árbol pueden parecer acciones pequeñas, pero cuando se transforman en hábitos compartidos, empiezan a construir cambios mucho más grandes.
En LIMCHILE queremos seguir avanzando hacia una gestión medioambiental que forme parte del diseño de nuestros servicios, construida junto con clientes, colaboradores y comunidades.
Construir futuro también significa hacernos cargo del impacto que dejamos hoy.
Pilar Maluje
Gerente de Experiencia
LIMCHILE